Lilith Débora emergió del inframundo como una diosa oscura y furiosa. Encogió a toda la familia del traidor hasta convertirlos en diminutos juguetes. Los aplastó bajo su enorme trasero, los frotó contra sus axilas sudadas y jugosas, y los pisoteó con sus pies gigantes. Un eructo caliente y espeso los envolvió mientras los sometía para siempre, hasta que acabaron bajo su gran culo latino tan grande como montañas