Vestida como Bayonetta, te tengo completamente encogido y atrapado entre el pan y el queso de mi sándwich. Te miro desde arriba con una sonrisa superior mientras te observo intentar moverte. “No hay salida, pequeña presa… este sándwich es tu última comida.” Te empujo más adentro con la lengua, sintiendo cómo te resbalas entre el pan. Disfruto cada segundo de tu miedo mientras te ato con el queso derretido. Poco a poco te voy metiendo más profundo en mi boca. Al final te trago entero, sintiendo cómo bajas por mi garganta. Me río satisfecha al notar que ya no queda nada de ti.